Como Marcelo Rudaef sólo aparece en el diploma universitario de médico especializado en psicoanálisis, en las boletas de sueldo y en los papeles formales. Para todo otro efecto, es Rudy, el humorista que ilustra todos los días la primera plana de Página 12 con sus viñetas y que esta noche se presentará, por primera vez, en Tucumán con su monólogo de humor. Su actuación será desde las 22, en la Asociación Cultural Israelita Tucumana (ACIT), avenida Aconquija 867.

“No uso stand up por una cuestión incluso generacional, por más que sea una persona parada, con un micrófono en mano y tratando de hacer reír a la gente. Mi estilo tiene que ver con un humor de descubrir antes que de inventar, con un espacio reflexivo para pensar las cosas que comento junto con el público en una escucha activa. Uno de los problemas que tenemos en este momento histórico es lograr que nos escuche el otro, y más aún durante una hora en la cual nos relacionamos”, le dice a LA GACETA.

En “Todo sobre mi diván”, Rudy trabaja sobre temas de actualidad, como “ese sentimiento argentino de creernos los mejores y los peores al mismo tiempo”.

“Tengo más años de neurótico que de ser humano, y siempre me presento como inseguro contra terceros. Ya desde el título del show, presupongo que el público tiene algún tipo de acercamiento a lo psicoanalítico, que sabe lo que es una terapia aunque nunca la haya hecho, para hablar de las cosas que me preocupan, me conmueven y me importan. En eso hay otra diferencia con el stand up que se hace ahora. Los humoristas trabajamos sobre el malestar, sea un teléfono que no funciona, las ex parejas, las comidas o los cambios que se dan con el tiempo, ya que para mi generación chatear era usar la chata y el papagallo”, agrega.

Sobre la existencia de un humor judío, aclara que “es una puerta de entrada, una forma muy particular de preguntarse sobre las cosas que pasan”. “No lo trabajo como temática, aunque tenga que ver con cierta imagen, por ejemplo, de la idishe mame, esa persona que maneja la culpa y la sobreprotección, y que cuando la llamás porque la necesitás llega a los dos minutos, pero si no la llamás, se aparece al minuto exacto”, se despide.